En un contexto en el que numerosas familias en España analizan su situación económica y reconsideran decisiones patrimoniales, el Banco de España ha revelado que más del 60 % de los hogares carecen de una planificación financiera estructurada. Esta falta de visión integral puede conducir al sobreendeudamiento y a la pérdida de oportunidades de ahorro, además de desencadenar problemas fiscales y legales en el futuro.
El despacho de gestión patrimonial Grupo Pérez-Pozo subraya la importancia de no centrarse únicamente en los ingresos y gastos, sino en la organización y protección del patrimonio mediante un enfoque preventivo. Carmen Pérez-Pozo Toledano, fundadora y CEO de la firma, destaca que enfrentar el año sin un plan definido puede resultar muy costoso, tanto económicamente como en términos emocionales.
Con el objetivo de guiar a las familias españolas, el despacho ha identificado cinco errores comunes en la gestión patrimonial y ha proporcionado consejos para evitarlos. Entre los fallos más frecuentes se encuentra la confusión entre ahorro y planificación patrimonial. Ahorrar sin una estrategia puede llevar a las familias a no considerar la fiscalidad, la inflación o la diversificación, mientras que una planificación adecuada alinea el ahorro con objetivos vitales como la jubilación o la sucesión.
Otro error habitual es tomar decisiones financieras impulsivas. Actuar precipitadamente puede resultar en pérdidas innecesarias, como cancelar inversiones o asumir deudas sin un análisis previo. Contar con un plan permite tomar decisiones con calma y perspectiva.
Asimismo, no revisar testamentos y seguros de manera periódica es un problema común. Cambios familiares o normativos pueden convertir documentos desactualizados en una fuente de conflictos y gastos fiscales adicionales.
El desconocimiento del impacto fiscal de decisiones patrimoniales también es un riesgo. Movimientos inmobiliarios, donaciones o reestructuraciones pueden acarrear cargas fiscales inesperadas si no se cuenta con asesoramiento. La prevención fiscal se presenta como una herramienta fundamental de protección.
Finalmente, centrarse solo en el corto plazo es un error que deja de lado la importancia del legado familiar. La gestión patrimonial no solo implica números, sino también el ordenamiento del patrimonio a largo plazo.
Una correcta planificación patrimonial proporciona tranquilidad. Tener un patrimonio organizado y protegido permite a las familias tomar decisiones mejor fundamentadas y reducir el estrés financiero, asegura Carmen Pérez-Pozo Toledano. La gestión patrimonial es un proceso continuo que combina estrategia, prevención y acompañamiento, permitiendo anticiparse a problemas, aprovechar oportunidades y evitar errores que, una vez cometidos, son difíciles de rectificar.







