En el País Vasco, las autoridades sanitarias enfrentan una controversia después de que se descubriera que vacunas caducadas del laboratorio norteamericano MSD fueron administradas a niños en diciembre, a pesar de que la fecha de expiración de las dosis era en octubre. Esta situación afecta a menores de casi todas las áreas sanitarias de la región, lo que ha generado preocupación entre los padres y cuestionamientos sobre los controles de calidad en la distribución de medicamentos.
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