En un incidente alarmante, al menos 120 militantes del Estado Islámico han logrado escapar de la prisión de Shaddadi, ubicada al sur de Hasaka, Siria. El escape plantea serias preocupaciones sobre la seguridad y la estabilidad en la región, ya que la fuga masiva de prisioneros podría incitar un resurgimiento de actividades militantes. Las autoridades locales y las fuerzas de seguridad han iniciado una operación de búsqueda para recapturarlos, intensificando los esfuerzos para prevenir posibles ataques o reagrupamientos de los fugitivos. Este evento subraya la persistente amenaza que representa el IS y el desafío continuo al que se enfrentan las fuerzas de seguridad en la región para mantener el control y garantizar la seguridad.
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