España enfrenta un déficit habitacional: Se requieren 750.000 nuevas viviendas desde 2021

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COPISA construirá junto a Visoren 875 viviendas protegidas en Cataluña tras adjudicarse dos lotes del plan de alquiler asequible

En un contexto marcado por una creciente demanda de vivienda y una oferta que no logra mantener el ritmo, la colaboración entre COPISA y Visoren emerge como una esperanza para Cataluña. Ambas compañías han revelado su plan para construir 875 viviendas protegidas en la región, como parte de un esfuerzo conjunto para abordar la escasez habitacional. Esta iniciativa, que recientemente consiguió la adjudicación de dos lotes del plan de alquiler asequible, es un ejemplo de respuestas necesarias para contrarrestar el evidente déficit de viviendas que azota al país.

Según un informe sectorial de la fintech Gibobs.com, la necesidad de vivienda en España ha crecido vertiginosamente. Entre enero y junio de 2026, se formaron 112.801 nuevos hogares, pero la producción de nuevas viviendas se ha quedado muy atrás. En 2025 únicamente se finalizaron 91.896 viviendas, un número que apenas alcanza un tercio de las 280.000 unidades anuales estimadas como necesarias por el Banco de España.

El déficit acumulado desde 2021 alcanza las 750.000 unidades, un desajuste que sigue aumentando anualmente. La situación se ve complicada por factores como una tasa de paro del 9,87% en el segundo trimestre de 2026, y un considerable esfuerzo hipotecario que asciende al 36,1% de los ingresos de los hogares. Además, la influencia de compradores extranjeros, destacadamente en regiones como Alicante y Málaga, acentúa la competencia y, por tanto, la presión sobre los precios de las propiedades.

Ante esta realidad, el coste de la vivienda ha alcanzado los 2.487 euros por metro cuadrado, marcando un incremento del 9,2% en relación al año anterior. Según Jorge González-Iglesias Baeza, CEO de Gibobs.com, esta dinámica de competencia entre un creciente número de compradores por una limitada oferta de viviendas repercute directamente en los precios.

La construcción de viviendas es un proceso complejo y prolongado que inicialmente enfrenta la dificultad de un suelo urbano cada vez más caro, con costos que han escalado hasta los 207,8 €/m², el máximo desde 2011. Además, la obtención de licencias es un trámite extenso, incluso en las mejores condiciones.

Frente a las limitaciones de la financiación tradicional, la financiación alternativa se presenta como una opción viable. Aunque con tasas de interés más elevadas, ofrece la ventaja de salvar tiempo valioso al permitir a los promotores iniciar proyectos sin demora en la venta previo. Jorge González-Iglesias Baeza destaca cómo esta alternativa permite a los promotores avanzar múltiples proyectos simultáneamente, compensando así el mayor coste financiero.

La colaboración entre COPISA y Visoren es un rayo de esperanza en esta compleja situación, al tiempo que la oferta de alternativas financieras proyecta oportunidades para desbloquear el atascado mercado de vivienda español. Mientras el país intenta ajustarse a esta realidad, la búsqueda de soluciones rápidas y efectivas se vuelve imperativa para satisfacer la demanda de un lugar básico que llamamos hogar.

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