España se posiciona, una vez más, a la cabeza de la innovación tecnológica en Europa, consolidándose como líder en hogares conectados. Así se desprende del último informe del Observatorio Nacional de Tecnología y Sociedad (ONTSI), que revela que un 43,4% de los hogares españoles ya cuentan con dispositivos del Internet de las Cosas (IoT). Este porcentaje supera en 11 puntos la media de la Unión Europea, reflejando el dinamismo del sector y el rápido avance de la transformación digital en el país.
El creciente interés por el IoT ha impulsado, en gran medida, la adopción de sistemas de seguridad inteligentes en los hogares españoles. Actualmente, un 14,5% de los ciudadanos utiliza dispositivos como alarmas, cámaras de vigilancia y detectores de humo interconectados, destacándose por encima del promedio de sus vecinos europeos. Estos sistemas no solo aportan protección, sino que se han convertido en una herramienta integral de gestión del hogar, especialmente apreciada por usuarios de entre 35 y 44 años, típicamente con estudios superiores.
El director general de ADT, José González Osma, proporciona una perspectiva clara sobre este fenómeno. “La percepción de la seguridad en el hogar ha evolucionado. La pregunta ya no es solo ‘¿cómo me protejo de un robo?’, sino ‘¿cómo puedo alcanzar una tranquilidad total?'», señala. Esta mentalidad refleja un cambio hacia una visión más holística de seguridad donde la tecnología desempeña un papel crucial al brindar tranquilidad y confianza en los entornos domésticos.
Los modernos sistemas de seguridad integran funcionalidades que van más allá de lo tradicional. Desde la detección de humo y monóxido de carbono hasta la identificación de actividades inusuales, cada aspecto está diseñado para prevenir y reaccionar ante imprevistos de manera eficiente. Las cámaras de videovigilancia, por ejemplo, no solo graban, sino que ofrecen análisis en tiempo real, alertando a los usuarios de cualquier anomalía directamente en su dispositivo móvil.
Además, esta tecnología permite una gestión más eficiente y cómoda del hogar. Los usuarios pueden recibir notificaciones sobre el regreso seguro de sus hijos o interactuar con visitantes desde cualquier lugar a través de una aplicación unificada. Este enfoque integral satisface la creciente demanda de flexibilidad y seguridad en la vida diaria, proporcionando un control total desde la palma de la mano.
La supervisión continua por profesionales capacitados refuerza la sensación de seguridad, asegurando una respuesta rápida y coordinada con los servicios de emergencia en caso necesario. «En ADT, estamos comprometidos en personalizar cada solución para asegurar que nuestros usuarios siempre tengan el respaldo necesario para sentirse tranquilos en sus hogares», concluye González Osma.
Sin lugar a dudas, España no solo lidera en cifras, sino también en la transformación de la seguridad doméstica en un componente clave de una vida conectada, elevando la calidad de vida y aportando una serenidad que va más allá de lo físico.







