El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, ha detallado la creación de un nuevo vehículo inversor llamado España Crece, que busca movilizar 23.000 millones de euros para construir 15.000 viviendas de alquiler asequible anualmente. Aunque se le denomina «fondo soberano», expertos cuestionan esta clasificación, argumentando que no cumple con la tradicional definición de tales fondos, que generalmente provienen de excedentes de exportaciones de materias primas. España Crece, en contraste, se financiará con préstamos y transferencias no reembolsables del plan de recuperación europeo, así como instrumentos de deuda. A diferencia de los fondos soberanos convencionales, que invierten fuera de su país para evitar inflaciones locales y estimular la productividad, España Crece se centrará exclusivamente en el mercado interno, impulsando sectores como la vivienda, energías limpias, reindustrialización y digitalización. Sin embargo, persisten dudas acerca de su impacto real y sobre si logrará atraer inversiones privadas para alcanzar los 120.000 millones de euros planeados, ya que se gestionará a través del Instituto de Crédito Oficial, que ya desempeñó un papel similar durante la crisis de 2020.
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