El corresponsal moscovita Shaun Walker analiza en su reciente libro un siglo de operaciones encubiertas llevadas a cabo por el KGB y el SVR, exponiendo el profundo impacto en los agentes involucrados. La obra revela cómo estos espías, considerados de élite, han pagado un alto precio en términos de identidad, principios morales y lazos familiares, sacrificando incluso a sus propios hijos a nombre de la «Madre Patria». Walker traza este complejo y sacrificante legado desde la época soviética hasta el mandato de Vladímir Putin, destacando el coste humano de tales misiones en el contexto del espionaje ruso.
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