La Casa Blanca ha desestimado la petición del parlamentario francés Raphaël Glucksmann para devolver la Estatua de la Libertad a Francia, un regalo hecho en 1884 para conmemorar la Declaración de Independencia de Estados Unidos. Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca, rechazó categóricamente la propuesta, subrayando la contribución de Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial y sugirió que Francia debería estar agradecida. Glucksmann había criticado que Estados Unidos ya no encarna los valores que motivaron el obsequio, diseñado por el escultor Auguste Bartholdi.
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