En la Conferencia de Seguridad de Múnich, el canciller alemán Friedrich Merz enfatizó la necesidad de una mayor cohesión transatlántica y el fortalecimiento militar de Europa ante un orden internacional en deterioro. En su primer discurso, Merz describió el evento como un «sismógrafo» mundial y abogó por mantener el vínculo entre Europa y Estados Unidos, mientras recordó la importancia de proteger las esferas de influencia con unidad y determinación europea. Merz subrayó que, ante los desafíos globales y la impredecibilidad de las grandes potencias, Europa debe robustecerse en defensa y reducir dependencias, apoyando a Ucrania contra el imperialismo ruso. Además, manifestó rechazo a las posturas proteccionistas y subrayó la relevancia de alianzas sólidas en la OTAN para enfrentar colectivamente problemas como el cambio climático, enfatizando el papel de Alemania en esta transformación geopolítica y económica, junto a nuevos socios globales.
Leer noticia completa de Internacional en El Independiente.


