La administración de Donald Trump ha levantado temporalmente las sanciones impuestas a la venta de petróleo ruso ya cargado en navíos antes del 12 de marzo, lo que permitirá un flujo adicional de crudo a los mercados internacionales. Esta medida supone un duro golpe para Ucrania, que ha dependido de las sanciones para mantener presión económica sobre Rusia desde la invasión de 2022. Mientras tanto, el despliegue militar de EE.UU. e Israel contra Irán ha generado un bloqueo del estrecho de Ormuz, contribuyendo al aumento del precio del petróleo. La movida de Trump ha sido criticada por líderes europeos como António Costa, mientras que Ucrania, bajo la guía de Volodímir Zelenski, intenta intensificar las sanciones contra Moscú y mantener su situación en el foco internacional.
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