En una tensa reunión en la Casa Blanca, el expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, se burló del presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, por su vestimenta informal, criticando su falta de traje en un tono despectivo. Durante el encuentro, que evidenciaba un intento de humillación, Zelenski mantuvo su postura, defendiendo su atuendo como un gesto de solidaridad con los soldados ucranianos en el frente de combate. Mientras Trump elogia a líderes autoritarios como Vladímir Putin, continúa con su estrategia de intimidación en la política internacional, lo que genera preocupación sobre el futuro de las relaciones con la Unión Europea. Esta situación subraya una amenaza latente a los valores democráticos, destacando la urgencia de una respuesta firme y unida por parte de Occidente.
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