La Consejería de Universidad, Investigación e Innovación está financiando un proyecto innovador desarrollado por el equipo del grupo ‘Neurociencia Clínica y Experimental’ y el Centro de Investigación para el Bienestar y la Inclusión Social (CIBIS) de la Universidad de Almería (UAL). Este proyecto busca nuevas estrategias para abordar conductas compulsivas mediante una técnica de estimulación cerebral no invasiva e indolora.
El estudio, titulado ‘Aumento de la Neuroplasticidad en la Corteza Frontal para Reducir el Comportamiento Compulsivo: Un Estudio Preclínico de tDCS en Ratas Macho’, publicado en Molecular Neurobiology, investiga cómo la estimulación transcraneal por corriente directa (tDCS) podría activar mecanismos de neuroplasticidad en la corteza frontal del cerebro. Esta técnica favorece la creación de nuevas conexiones neuronales, lo cual podría ayudar a disminuir el comportamiento compulsivo.
El comportamiento compulsivo es un síntoma que se presenta en diversos trastornos neuropsiquiátricos, incluyendo el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), la ansiedad, la esquizofrenia y las adicciones. Anteriormente, el uso de esta técnica en roedores requería cirugía, pero el nuevo enfoque utiliza electrodos en el cuero cabelludo para administrar corrientes leves en el cortex frontal, permitiendo la investigación sin necesidad de implantes.
Esta técnica es ampliamente utilizada en tratamientos de rehabilitación neurológica y psiquiátrica, permitiendo modular la actividad neuronal en diversas áreas del cerebro. Margarita Moreno Montoya, investigadora de la UAL, destacó que es una estrategia terapéutica segura que fomenta la adaptabilidad cerebral, reduciendo el comportamiento compulsivo.
El estudio contó con experimentos en laboratorio donde ratas fueron entrenadas para un comportamiento compulsivo simulado de beber agua en exceso. A pesar de que el tratamiento con tDCS no redujo significativamente la compulsividad, sí aumentó marcadores de plasticidad neuronal en las ratas tratadas, sugiriendo cambios positivos en sus respuestas compulsivas.
El estudio recomienda futuras investigaciones que combinen esta técnica con psicofármacos para mejorar su eficacia, incluyendo la exploración de cambios neuronales en la amígdala, área cerebral relacionada con las emociones. Esta línea de investigación podría ofrecer nuevas maneras de reducir conductas compulsivas en situaciones de estrés.
Con apoyo del Gobierno de España y fondos FEDER, el proyecto también contó con la colaboración de Elena Martín-González, del grupo de investigación A&N-Adicción y Neuroplasticidad en la Universidad Jaume I. El equipo de la UAL planea continuar explorando los efectos de la técnica en otros comportamientos compulsivos, como los relacionados con el juego patológico y el uso excesivo de dispositivos móviles, investigando su impacto en la toma de decisiones y regulación emocional.
Fuente: Junta de Andalucía.








