A partir de hoy, los viajeros que deseen visitar el Reino Unido deberán obtener obligatoriamente la Autorización Electrónica de Viaje (ETA), similar a un visado de turista, requerida para estancias cortas y gestionada por el Ministerio del Interior británico. Esta medida no afecta a ciudadanos británicos e irlandeses ni a aquellos con visado o permiso de residencia. El trámite se puede realizar rápidamente a través de la aplicación UK ETA o en la página oficial, necesitando un pasaporte biométrico, correo electrónico y tarjeta de crédito o débito. La respuesta a la solicitud podría tardar hasta tres días hábiles, aunque generalmente es más rápida. El costo actual es de 10 libras esterlinas, aumentando a 16 libras a partir del 9 de abril. La ETA está vinculada al pasaporte y tiene una validez de dos años para viajes de hasta seis meses por turismo, visitas a familiares, negocios o estudios cortos. Un cambio de pasaporte requerirá una nueva solicitud.
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