Europa se muestra cada vez más consciente de la amenaza rusa, llevándola a reactivar el servicio militar en diversas formas. Francia, bajo el liderazgo de Emmanuel Macron, ha anunciado un servicio militar voluntario para los jóvenes, mientras que Alemania ha optado por un enfoque inicial voluntario, con la posibilidad de hacerlo obligatorio si no se alcanza el número deseado de reclutas. Países nórdicos y bálticos han elegido en su mayoría modelos obligatorios, y Polonia, que cuenta con suficientes voluntarios, ha lanzado un programa de formación militar para civiles. En medio de esta reactivación militar, la región busca fortalecer su defensa colectiva ante un potencial conflicto, mientras la certeza sobre el respaldo inmediato de Estados Unidos en caso de una agresión no es tan sólida como lo fue antes.
Leer noticia completa de Internacional en El Independiente.




