La escena gastronómica madrileña celebra la proliferación de locales especializados en cocina asiática, que han transformado la capital en un epicentro culinario oriental. Con una mezcla de tradición y modernidad, estos establecimientos ofrecen desde sushi hasta innovadores platos callejeros, reflejando la diversidad de la gastronomía del continente asiático. Los chefs, muchos de ellos con experiencia internacional, se esfuerzan por mantener la autenticidad, mientras integran productos locales de calidad. Esta tendencia creciente no solo satisface el apetito de los comensales más exigentes, sino que también contribuye al posicionamiento de Madrid como un destino clave en la gastronomía global.
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