El partido entre el Barça y Osasuna, suspendido el pasado 8 de marzo, será finalmente disputado este jueves, justo después del parón de selecciones, causando preocupación en ambos equipos debido a la falta de descanso de los jugadores. La reprogramación del encuentro generó críticas, especialmente por parte del Barça, cuyos jugadores, como Raphinha, llegan agotados tras largos viajes desde sus compromisos internacionales. Aunque el Osasuna ha sido más reservado en sus quejas, su director deportivo, Braulio Vázquez, destacó las limitaciones del club en comparación con los grandes equipos, subrayando la desventaja de no disponer de recursos como aviones privados para facilitar la logística. La decisión de La Liga busca resolver un problema de calendario apretado en esta fase crucial de la temporada.
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