En Madrid, muchos residentes cometen un error común durante las olas de calor al abrir las ventanas en las horas más cálidas del día, creyendo que esto refrescará sus hogares. Sin embargo, esta práctica podría aumentar la temperatura interior al permitir la entrada de aire caliente, que se acumula y es liberado por superficies durante horas posteriores, especialmente en la noche cuando el exterior ya ha refrescado. Los expertos aconsejan ventilar durante la noche y las primeras horas del día, cuando las temperaturas son más frescas, permitiendo que el aire ayude a disminuir el calor acumulado. Además, es vital evitar fuentes de calor internas como electrodomésticos y alta humedad, así como emplear herramientas como ventiladores y métodos caseros para mejorar la sensación térmica. Pequeñas acciones coordinadas pueden ser clave para mitigar los efectos del calor intenso.
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