Las calas, también conocidas como lirios de agua, son populares en la decoración de interiores por su elegancia, pero según la tradición china del Feng Shui, es importante considerar su ubicación para mantener el equilibrio energético del hogar. Este enfoque milenario sugiere que las calas, vinculadas simbólicamente a la tristeza, no deben colocarse en estancias principales como el salón, el dormitorio o la cocina, ya que su presencia podría alterar el bienestar emocional. En cambio, se recomienda ubicarlas en zonas de transición como terrazas o cercanas a ventanas y puertas de entrada para permitir que la energía fluya hacia el exterior. Además, necesitan cuidado específico: un sustrato húmedo con buen drenaje y luz indirecta. El Feng Shui es una guía cultural y espiritual, por lo que la integración de calas debe hacerse con criterio para preservar la armonía del espacio doméstico.
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