Con la llegada de septiembre, el regreso a la rutina se convierte en una oportunidad para que el sector del ocio y entretenimiento innove y ofrezca experiencias únicas a quienes buscan algo diferente tras las vacaciones. En este contexto, Esports Virtual Arenas (EVA) ha consolidado su propuesta de realidad virtual inmersiva en el mercado español, con una oferta que abarca Madrid, Málaga y Granada. Esta iniciativa ha captado la atención de familias, grupos de amigos y empresas interesadas en actividades de team building.
A diferencia de las experiencias tradicionales de realidad virtual, donde los cables y equipos limitan la inmersión, la tecnología de EVA permite a los usuarios moverse libremente en grandes espacios sin necesidad de cables o mochilas de procesamiento. El resultado es una experiencia en la que el cuerpo del jugador actúa como el controlador del videojuego, ofreciendo una sensación inmersiva sin precedentes. En estos entornos, los participantes pueden explorar mundos virtuales y colaborar o competir en tiempo real.
Jean Mariotte, CEO de EVA, describe la experiencia como algo difícil de explicar pero altamente adictivo, dado el elevado número de clientes que retornan para nuevas sesiones. «Nuestro sueño es hacer de la realidad virtual una experiencia social,» comenta Mariotte. «Queremos que la gente juegue junta, se mueva, ría y comparta aventuras que no se pueden vivir desde casa.»
El catálogo de EVA ha sido diseñado para atraer tanto a gamers experimentados como a recién llegados al mundo de la realidad virtual. Entre las experiencias disponibles se encuentran «EVA Moon of the Dead,» una aventura cooperativa de estilo survival zombi, «EVA Battle Arena,» un entorno competitivo, y «Rabbids: Color Chaos,» pensado para el disfrute familiar. Además, las instalaciones de EVA son escenario frecuente de torneos, celebraciones privadas y eventos empresariales.
EVA opera actualmente en espacios estratégicos dentro de España. En Madrid, las dos arenas ofrecen un total de 1.000 metros cuadrados dedicados a la realidad virtual, mientras que en Málaga y Granada los recintos disponen de 500 metros cuadrados cada uno. Todos estos espacios están diseñados para maximizar la experiencia del usuario, con un equipo especializado siempre disponible para garantizar que todas las sesiones sean inolvidables y totalmente transparentes para los participantes.
Con iniciativas como esta, EVA no solo redefine el ocio en la era digital, sino que también fortalece el vínculo social a través de experiencias compartidas, en las que la virtualidad y la realidad se entrelazan para ofrecer algo verdaderamente inigualable.




