El auge de las experiencias gastronómicas en el hogar ha encontrado un nuevo aliado en la riqueza culinaria de Cantabria. En un esfuerzo por promover esta tendencia, Cantabria Quesera y Cantabria Brinda han unido fuerzas para llevar el criterio profesional directamente al consumidor, ofreciendo pautas detalladas sobre cómo maridar la diversidad quesera de la región con una variedad de bebidas autóctonas, incluyendo sidras, orujos, cervezas artesanas y vinos locales.
Los quesos frescos y lácticos de Cantabria, conocidos por su suavidad y cremosidad, encuentran su pareja perfecta en los vinos blancos jóvenes con la etiqueta de Indicación Geográfica Protegida Costa de Cantabria. Estos vinos destacan por su frescura cítrica y acidez equilibrada, maridando también con cervezas artesanas ligeras.
Por otro lado, los quesos de nata, tiernos y semicurados de vaca, entre ellos los amparados por la DOP Quesucos de Liébana, elevan sus sabores mantecosos cuando se combinan con vinos blancos fermentados en barrica, vermuts clásicos locales y cervezas de malta de perfil moderado. Los quesos curados y añejos, caracterizados por sus texturas firmes e intensidades profundas, armonizan mejor con tintos de cuerpo medio, vermuts reserva de la IGP Tierra de Liébana, y cervezas negras de personalidad torrefacta.
Las elaboraciones ahumadas de pasta fina, con su distintivo carácter rústico, encuentran un balance armónico con las cervezas artesanas tipo IPA o Pale Ale, gracias a su burbuja, amargor persistente y notas cítricas o tropicales. Asimismo, las pastas azules y de cueva, como las DOP Picón Bejes-Tresviso, complementan perfectamente a los orujos de Liébana, licores locales y destilados premium, creando contrastes potentes y equilibrados.
Las iniciativas de Cantabria Quesera y Cantabria Brinda forman parte de un esfuerzo colectivo de las asociaciones sectoriales de la región para promover la calidad y autenticidad de sus productos. Cantabria Quesera aglutina a numerosas queserías, mientras que Cantabria Brinda reúne a una vasta gama de bodegas y productores, desde cervecerías artesanas hasta destilerías de renombre.
Esta colaboración no solo resalta el potencial gastronómico de Cantabria, sino que también invita a los consumidores a redescubrir y celebrar la riqueza y diversidad de los productos regionales desde la comodidad de sus hogares, acercando la experiencia culinaria cántabra a una audiencia más amplia y reforzando el valor del consumo local y consciente.




