Enclavado en la costa del País Vasco, Lekeitio, en Vizcaya, es un pueblo que combina historia, tradición y belleza natural, habiendo sido en su día el refugio veraniego de la realeza española y la aristocracia, como la reina Isabel II y la emperatriz Zita de Austria. Con un pintoresco puerto, uno de los más atractivos del Cantábrico, Lekeitio conserva su esencia de pueblo pesquero, albergando un casco histórico repleto de edificios emblemáticos como la Basílica de la Asunción de Santa María y palacios dispersos sin pretensiones. Sus playas, Isuntza y Karraspio, brindan un escenario magnífico junto a la isla de San Nicolás, accesible a pie durante la marea baja. Las tradiciones vibrantes, como las fiestas de San Antolín y la Kaxarranka, mantienen viva la conexión cultural y marítima de esta comunidad. Lekeitio se presenta no solo como un destino estival, sino como un enclave que invita al retorno constante con su singular encanto y simplicidad.
Leer noticia completa en OK Diario.


