En el inicio de un nuevo año, cargado de propósitos y recuerdos de las abundantes cenas navideñas, una receta de dónuts esponjosos se presenta como una alternativa dulce sin excesos de azúcar, gracias a la harina de algarroba. Este ingrediente no solo ayuda a gestionar el peso tras las festividades, sino que ofrece múltiples beneficios para la salud: es rica en fibra, lo que mejora la saciedad y regula el sistema digestivo; tiene un bajo índice glucémico, ideal para el control metabólico, y carece de gluten, cafeína y teobromina, resultando apta para celíacos y aquellos sensibles a estimulantes. Además, destaca por su efecto antioxidante y un contenido bajo en grasas, atributos que la posicionan como una opción saludable frente al cacao.
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