Jubilada desde septiembre de 2024, la magistrada dejó una huella imborrable tras dedicar 31 años a la Audiencia Nacional y más de cuatro décadas a la judicatura en España. Durante su dilatada carrera, jugó un papel clave en la lucha contra la banda terrorista ETA, trabajando incansablemente en casos que marcaron un antes y un después en la historia del país. Además, fue la figura central en algunos de los juicios más mediáticos, cuyo impacto y relevancia resonaron en la opinión pública y en los anales de la justicia española.
Leer noticia completa en El Mundo.



