La célebre actriz, que alcanzó la fama con «Y Dios creó a la mujer», se consolidó en la industria cinematográfica con interpretaciones memorables en filmes como «El desprecio» de Jean-Luc Godard y «Una vida privada» de Louis Malle. A pesar de su éxito en la pantalla grande, la actriz llegó a rechazar su propia imagen, criticando la objetivación y el voyeurismo que la rodearon durante su carrera.
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