El influyente cineasta húngaro conocido por su estrecha colaboración con el Nobel László Krasznahorkai se despide dejando un legado cinematográfico impresionante con obras maestras como «Sátántangó», «Armonías de Werckmeister», «La condena» y «El caballo de Turín». Su filmografía se caracteriza por una narrativa profunda y un estilo visual que ha marcado un antes y un después en el cine de autor, consolidándolo como una figura clave en la cinematografía internacional. Su trabajo no solo ha inspirado a generaciones de cineastas, sino que también ha contribuido significativamente a la proyección del cine húngaro en el mundo.
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