El conflicto diplomático entre Estados Unidos y China se intensifica tras la reciente incursión de un presunto globo espía chino en territorio estadounidense, lo que ha provocado una respuesta airada por parte del gobierno de Washington. Las autoridades chinas niegan las acusaciones y sostienen que se trataba de un globo meteorológico extraviado, pero la Administración de Biden ha calificado el incidente como una violación inaceptable de la soberanía nacional. En medio de crecientes tensiones, ambos países buscan evitar una escalada, aunque las relaciones bilaterales se encuentran en un punto crítico, con implicaciones que podrían afectar tanto a la política internacional como a la economía global.
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