Rifaat al Asad, figura clave del régimen sirio y tío de Bashar al Asad, falleció a los 88 años. Conocido como «el carnicero de Hama» por la brutal represión en Siria en los años 80, Rifaat se exilió tras desafiar al liderazgo de su hermano Hafez. A lo largo de sus años fuera del país, amasó una considerable fortuna inmobiliaria, especialmente en la Costa del Sol española, donde fue apodado «el príncipe de Marbella». Esta riqueza fue objeto de investigaciones judiciales por blanqueo de capitales en Europa. Al tiempo que su figura se oscurecía por su pasado violento, sus vínculos con el poder asadista se mantuvieron latentes hasta su muerte, concluyendo un capítulo complejo en la historia del régimen sirio.
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