Fátima Ofkir, la joven catalana que pasó siete años en una prisión de Omán bajo una condena de cadena perpetua por tráfico de drogas, ha regresado a Barcelona tras recibir el indulto del país asiático. Su llegada al aeropuerto El Prat estuvo llena de confusión y tensión, ya que su madre y amigos no pudieron recibirla como esperaban debido a un cambio de planes de última hora, hecho que generó un incómodo caos informativo. Según su abogada Mònica Santiago, las autoridades decidieron evitar su exposición mediática por recomendación médica, mientras Ofkir pasó por trámites burocráticos necesarios tras su liberación. A lo largo de la jornada, Fátima se reunió discretamente con su padre en el despacho de sus abogados. La joven, que fue condenada en un proceso sin garantías, agradeció el indulto que coincide con los concedidos tras el Ramadán en Omán, afirmando brevemente: “Ya estoy en casa”.
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