En un acto en Cataluña, el líder del Partido Popular hizo un comentario irónico sobre Gabriel Rufián, al señalar que le resulta «muy simpático» que un independentista tenga aspiraciones de convertirse en presidente de España. Las declaraciones fueron un reflejo del ambiente político tenso y lleno de contrastes que caracteriza el escenario actual en la región, donde las tensiones entre las aspiraciones independentistas y las posturas de los principales partidos nacionales continúan alimentando el debate político.
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