La falta de derechos humanos en China sigue siendo un tema de preocupación internacional, especialmente en el contexto de la estrategia de seducción de Pekín y su creciente influencia global. A pesar de los esfuerzos del país por mejorar su imagen global, las críticas persisten debido a las prácticas restrictivas del gobierno en cuanto a libertades fundamentales, generando tensiones con otras naciones que acusan a China de no cumplir con los estándares internacionales de derechos humanos. Esta situación plantea retos en las relaciones diplomáticas y comerciales, mientras el gigante asiático continúa expandiéndose en el panorama mundial.
Leer noticia completa en El Mundo.



