En un evento sin precedentes, el rey Felipe VI ha participado por primera vez en un programa de radio, eligiendo el espacio “La Cresta de la Onda” para conmemorar el 600 aniversario de la llegada del pueblo gitano a España. Esta intervención no solo marcó su debut en las ondas, sino que también sirvió como un acto de acercamiento y reconocimiento hacia una comunidad que ha sido parte fundamental de la historia del país.
El Rey comenzó su participación con entusiasmo, utilizando la palabra “fetén”, de origen caló, para expresar su satisfacción por ser parte de este homenaje. Esta elección lingüística subrayó su esfuerzo por resaltar la influencia de la cultura gitana en la identidad nacional, mostrando su compromiso con una celebración inclusiva y destacando la riqueza que ofrece esta comunidad a España.
Durante su discurso, Felipe VI centró su atención en los desafíos históricos que ha enfrentado el pueblo gitano, haciendo un llamado a visibilizar una historia que a menudo ha sido pasada por alto. Reconoció que, aunque ha habido avances en la igualdad gracias a la Constitución, aún existen barreras significativas en áreas como el empleo, la vivienda y la educación. Subrayó la importancia de continuar combatiendo la discriminación y los estereotipos persistentes, apelando al respeto y la comprensión mutua como cimientos para un futuro compartido.
Además, el Rey destacó la valiosa contribución del pueblo gitano a la cultura española, mencionando ejemplos significativos como José Heredia Maya, que con su legado filosófico promueve el reconocimiento sin prejuicios. En su intervención final, Felipe VI agradeció la oportunidad de compartir este momento con la audiencia, evidenciando su compromiso de fortalecer los vínculos con todas las comunidades que enriquecen la diversidad cultural del país.
Este gesto, culminado con un agradecimiento afectuoso que incluyó un toque humorístico sobre ser “camelado” para su debut radiofónico, refuerza su intención de establecer puentes de diálogo y reconocimiento, promoviendo un mensaje de unidad y apreciación mutua en un momento histórico para la comunidad gitana en España.