La operadora finlandesa Elisa ha denunciado daños en su cable submarino que conecta Finlandia con Estonia, lo que ha llevado a la detención del barco «Fitburg» y sus 14 tripulantes, quienes se sospecha son responsables del incidente. La embarcación, enarbolando bandera de San Vicente y las Granadinas, provenía de San Petersburgo con destino a Haifa y fue interceptada en la zona económica exclusiva de Finlandia. La tripulación, conformada por ciudadanos de Rusia, Georgia, Azerbaiyán y Kazajistán, es acusada de interferencia agravada y sabotaje, aunque no mostraron resistencia durante su arresto. Las autoridades investigan cinco cables submarinos afectados, incluido uno de la firma china CITIC entre Estonia y Suecia, mientras que Estonia garantiza la resiliencia de sus comunicaciones. Incidentes similares han ocurrido desde el inicio de la invasión rusa a Ucrania, apuntando a posibles ataques híbridos.
Leer noticia completa en 20minutos.



