La exministra de Educación visitó su pueblo natal en la llamada «España vaciada», con menos de 500 habitantes, para dar comienzo a la precampaña de las elecciones regionales en Aragón. Durante su discurso, hizo hincapié en sus orígenes modestos, afirmando que en sus 48 años de vida nunca pudo disfrutar de unas vacaciones. A pesar de su esfuerzo por conectar con el electorado desde una perspectiva personal, las encuestas anticipan un resultado desfavorable para la política extremeña.
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