El Gobierno de Francia está implementando medidas para combatir el envejecimiento de su población, consciente de que los relojes biológicos no perdonan. Esta estrategia busca incentivar la natalidad y mejorar las políticas de apoyo a las familias para revertir la tendencia demográfica actual. Con un enfoque en la sostenibilidad del sistema de bienestar y la estabilidad económica, las autoridades francesas evalúan diversas iniciativas para garantizar un equilibrio generacional, vital para el futuro del país. Estos esfuerzos reflejan la creciente preocupación por el impacto del envejecimiento poblacional en múltiples sectores, desde la salud hasta el mercado laboral.
Leer noticia completa en El Mundo.



