La fiscal general del Estado, Teresa Peramato, ha autorizado el regreso de Álvaro García Ortiz a su antiguo puesto en el Tribunal Supremo tras cumplir una condena de inhabilitación de dos años por revelación de secretos. Peramato ha firmado un decreto que establece que fiscales condenados a penas de prisión inferiores a seis meses no deben ser expulsados, aplicando un criterio similar al de los jueces. García Ortiz, quien ha solicitado su reincorporación a la Sección de lo Social del Supremo, retomará sus funciones amparado por el decreto, que encuentra precedentes de otros fiscales condenados sin perder su condición de funcionarios públicos. La decisión, basada en el artículo 44.2º del Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal, permite que no sea expulsado, ya que su pena no superó los seis meses de prisión.
Leer noticia completa en El Pais.



