En el dinámico mundo de la tecnología y la gestión de datos, la confianza que tradicionalmente se concedía a la información interna de las empresas está siendo puesta en duda. Con el auge de la Inteligencia Artificial (IA) y el incremento de datos generados digitalmente, se vislumbra un cambio significativo hacia un modelo de «confianza cero», según las proyecciones de Gartner. Este enfoque, conocido como «zero trust» en el ámbito de la ciberseguridad, ahora se extiende al gobierno de datos, proponiendo que ningún dato sea considerado confiable por defecto.
Para el año 2028, se espera que la mitad de las organizaciones adopten esta postura de “confianza cero” debido a la proliferación de datos no verificados que genera la IA. Estos datos tienen el potencial de influir significativamente en las decisiones operativas, financieras y de cumplimiento normativo. La preocupación radica en que cada vez más información entra en los sistemas sin una verificación sólida de su origen, lo que llevó a Gartner a señalar la necesidad de no asumir implícitamente la fiabilidad de los datos dentro de las organizaciones.
La encuesta de Gartner a CIOs y directivos tecnológicos proyecta que para 2026, el 84% aumentará la financiación destinada a IA generativa, anticipando así más automatización y producción de información. Esto configura un reto para los guardianes del dato, quienes deben implementar una estrategia que no solo contemple la calidad, sino también la autenticidad y procedencia de la información utilizada.
El principio de «zero trust» aplicado al gobierno de datos apuesta por la autenticación, verificación y trazabilidad continua. Esto implica que ningún dato puede ser considerado apto sin un riguroso proceso de comprobación que incluya el etiquetado de origen, evidencias de procedencia y responsables de validación.
Gartner también llama la atención sobre el fenómeno del «model collapse», un riesgo emergente donde los modelos de IA, alimentados por datos generados por otras IA, comienzan a perder contacto con la realidad inicial. Esta volatilidad no solo impacta en los modelos, sino que puede degradar la calidad de la analítica y la toma de decisiones en una organización.
Para mitigar estos riesgos y capitalizar las ventajas del enfoque de confianza cero, Gartner ofrece varias recomendaciones. Estas incluyen la designación de un responsable del gobierno del dato y la IA, fomentar la colaboración entre departamentos de ciberseguridad, datos y negocios, y fomentar la gestión activa de metadatos. Esta última es crucial para detectar y alertar sobre datos obsoletos o dudosos, así como para automatizar decisiones críticas.
En definitiva, este nuevo paradigma requiere que los líderes informáticos, de datos y de seguridad mantengan un enfoque vigilante y proactivo. La capacidad para identificar y etiquetar datos generados por IA no solo será una ventaja competitiva, sino que podría convertirse en un requisito normativo en ciertos sectores y geografías. En este entorno en constante evolución, la gestión de datos con confianza cero se perfila como una necesidad imperiosa para asegurar la fiabilidad y integridad de la información en el futuro digital.







