El Ayuntamiento, bajo la dirección de un alcalde de la CUP y con el respaldo de Junts y ERC, ha implementado una cláusula que afecta a las corporaciones de limpieza en la ciudad. Esta medida, que establece nuevos estándares para las empresas del sector, busca alinear las operaciones de limpieza con las políticas progresistas del gobierno municipal. El objetivo es mejorar las condiciones laborales de los trabajadores y promover prácticas sostenibles dentro de la industria. La iniciativa forma parte de un esfuerzo más amplio por parte de la administración local para integrar principios de justicia social y ambiental en sus contratos públicos.
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