En un operativo sorpresa coordinado por la Fuerza de Reacción Inmediata Pakal en Tapachula, Chiapas, fueron detenidos 12 policías y siete civiles acusados de colaborar con el crimen organizado. Este esfuerzo llega en medio de las demandas de justicia por la desaparición de 83 migrantes en la zona entre septiembre y diciembre de 2024. Las detenciones señalan la infiltración del crimen organizado en las fuerzas policiales locales y siguen a una oleada de arrestos de funcionarios ligados al Cártel Jalisco Nueva Generación. Pese a estos esfuerzos, la desaparición de migrantes continúa sin resolución, mientras las redes de tráfico humano permanecen activas en la región.
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