Google vuelve a fijar su mirada en el norte de Europa en su plan de expansión. La multinacional tecnológica ha adquirido un terreno de aproximadamente 900 hectáreas en Vaala, una localidad situada en el centro de Finlandia, preparando así el camino para un posible desarrollo de un nuevo centro de datos. Este anuncio, realizado por el propio municipio, enfatiza el creciente atractivo de Finlandia como destino para infraestructuras digitales a gran escala. La creciente demanda de computación y almacenamiento, impulsada por la expansión de la Inteligencia Artificial, está transformando el país en una potencia emergente para estas instalaciones.
El terreno elegido se encuentra a 6 kilómetros del centro de Vaala, en proximidad a la subestación eléctrica Nuojua de Fingrid y flanqueado por la carretera Ouluntie (Highway 22). Por el momento, Google no ha dado detalles específicos sobre el proyecto ni sus plazos, pero el tamaño del terreno y su cercanía a la infraestructura eléctrica son indicativos de un patrón habitual en la industria de los centros de datos: sin un acceso asegurado a electricidad y conexión a la red, un proyecto de este tipo no es viable.
La alcaldesa de Vaala, Minna Kärkkäinen, ha expresado su optimismo ante la llegada de Google, destacando la potencial creación de empleo y el impulso económico que esta inversión podría representar para la localidad y la región. Según Kärkkäinen, se proyecta que la construcción del centro de datos generará numerosos empleos temporales, además de empleos permanentes una vez que la instalación entre en operación. No obstante, el entusiasmo viene acompañado de cautela, ya que la aprobación final del proyecto dependerá de diversas autorizaciones, estudios ambientales, y la realización de acuerdos clave relacionados con la economía energética.
La transacción del terreno fue segmentada entre distintas partes interesadas. Google adquirió 380 hectáreas del municipio de Vaala y otras 327 hectáreas del UB Timberland Fund, gestionado por United Bankers. Esta última venta refleja una tendencia emergente en el norte de Europa, donde los terrenos forestales, tradicionalmente utilizados para explotación maderera, empiezan a atraer nuevos usos relacionados con energías renovables y centros de datos. Kari Kangas, director de inversiones forestales de United Bankers, apunta a estas oportunidades como nuevas fuentes de ingreso para los inversores, acorde con los cambios en el uso de la tierra.
Vaala se consolida así en el mapa de infraestructura tecnológica finlandesa, ubicado estratégicamente a 68 km de Kajaani y 91 km de Oulu, dos ubicaciones que están ganando importancia en la conversación sobre centros de datos en Finlandia. Las características geográficas y climáticas de la región, junto con la facilidad de obtención de permisos, hacen de Vaala un lugar ideal para dichas instalaciones.
El panorama de los centros de datos en Finlandia va en aumento: se espera que la capacidad instalada en el país se incremente de 285 MW en 2025 a 1,5 GW en 2030, según la Finnish Data Center Association. En un momento donde la capacidad histórica se concentra en Helsinki, la expansión se está dirigiendo hacia otras regiones que ofrecen suelo disponible, un entorno favorable y energía verde competitiva.
Google, con su historial de expansión en Finlandia, lleva más de una década operando su renombrado centro de datos en Hamina, enfriado con agua de mar. En años recientes, la compañía ha fijado sus ojos en nuevas expansiones, incluidas una compra en 2022 de 50 hectáreas adyacente al campus de Hamina y la adquisición, en 2024, de 1.400 hectáreas en Kajaani y Muhos. La adición de Vaala a este listado no es más que un nuevo capítulo en su estrategia de adquisición de tierras para asegurar futuras opciones de desarrollo.
Desde un punto de vista institucional, Business Finland continúa su trabajo para atraer inversiones en centros de datos al país, subrayando el potencial de innovación y desarrollo económico de Finlandia. Para Vaala, la expectativa recae en un posible revulsivo económico y demográfico, con la esperanza de convertir el proyecto de Google en un catalizador de crecimiento local sostenido.







