La operación en cuestión, destacada como una de las más grandes del año, está bajo el riguroso escrutinio de la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos. Este organismo, encargado de preservar la libre competencia y proteger a los consumidores, evaluará minuciosamente los detalles del acuerdo para asegurar que no afecte negativamente el mercado o cree un monopolio perjudicial. Las implicaciones de esta transacción, que capta atención por su envergadura y posibles repercusiones, seguirán siendo observadas de cerca por diferentes actores del sector económico y regulatorio.
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