Con un talento natural para arrancar risas antes de que la viralidad transformara el panorama del entretenimiento, este monologuista destaca por su meticulosa pausa y un enfoque reflexivo, condimentado con el toque audaz de un superhéroe del humor. En una época donde el alcance digital aún no lo había consagrado, su propósito de hacer reír se revela como un bálsamo para el público, ofreciendo una válvula de escape de las tensiones cotidianas y consolidando su legado en el mundo del monólogo.
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