El alquiler de cajas de seguridad ha registrado un incremento del 15 % en 2025, reflejando un cambio significativo en el comportamiento de los usuarios que buscan proteger sus pertenencias. Este fenómeno responde a nuevas dinámicas de vida derivadas de transformaciones demográficas y laborales. El aumento de personas que comparten viviendas, motivadas por razones económicas, de convivencia o profesionales, ha llevado a una creciente preocupación por la seguridad de sus bienes en entornos habitacionales no tradicionales.
Grupo Inviam, una empresa española líder en el alquiler de cajas de seguridad en cámaras acorazadas, ha identificado diez tendencias habitacionales que están transformando el concepto de seguridad en el hogar. Según su CEO, David Sacristán, el crecimiento en la demanda de estos servicios es un reflejo de la búsqueda de soluciones más seguras en medio de un contexto social cambiante.
Entre los patrones observados, destacan los pisos compartidos multigeneracionales, donde no solo cohabitan jóvenes y estudiantes, sino también adultos de mediana edad que buscan estabilidad económica. Asimismo, el número de personas que viven solas ha aumentado, y estas desean proteger su hogar en periodos prolongados de ausencia, una preocupación alimentada por el teletrabajo y los viajes frecuentes.
Otro fenómeno en auge es el de las parejas divorciadas que alternan residencias para cuidar de sus hijos, conocido como anidación compartida. Esta práctica aumenta el riesgo de robos al dejar pertenencias de valor en hogares que no se ocupan permanentemente.
Las modalidades urbanas de coliving y cohousing también están ganando terreno, pues favorecen la convivencia en espacios comunes y alteran la privacidad de los hogares tradicionales. Del mismo modo, el incremento de propietarios que alquilan habitaciones diluye la barrera entre inquilino y propietario, incrementando la exposición de bienes personales.
Otros perfiles de usuarios que recurren a las cajas de seguridad incluyen a personas mayores que contratan cuidadores en sus residencias, así como extranjeros que llegan a España sin un hogar fijo. Estos últimos enfrentan el problema de no tener un lugar seguro para guardar sus objetos de valor, aumentando la relevancia de la seguridad que ofrecen empresas como Grupo Inviam.
David Sacristán enfatiza que la pérdida de confianza en los entornos vecinales convencionales ha llevado a muchos a buscar alternativas que garanticen la seguridad de sus pertenencias. Con una amplia gama de estilos de vida que incluyen desde nómadas digitales hasta familias que intercambian viviendas, el mercado de cajas de seguridad se consolida como una opción indispensable para quienes buscan tranquilidad en un mundo cada vez más complejo.








