Rocío Camacho, conocida creadora de contenido, ha generado polémica tras admitir que llevaba un registro de los invitados a su boda que no aportaron regalos económicos, marcándolos en rojo en una hoja de cálculo. Este detalle salió a la luz durante una entrevista en la que también compartió las complejidades y el alto coste de planificar su boda, que se celebró en el Castillo de Batres con un presupuesto de entre 120.000 y 140.000 euros. Camacho defendió la práctica de recibir obsequios monetarios como una tradición socialmente aceptada, aunque sus comentarios provocaron opiniones divididas sobre las expectativas económicas en las bodas. La celebración, que tuvo lugar en septiembre de 2025, fue ampliamente elogiada por su elegante organización, aunque también reveló las presiones inherentes a la planificación del evento, en la que la influencer estuvo muy involucrada personalmente.
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