Antonio Ruiz, jefe de la Policía Local de Adamuz, Córdoba, narra con voz entrecortada la trágica noche de rescate tras el descarrilamiento de dos trenes, una tarea que para él y sus tres compañeros se prolongó hasta el mediodía del lunes. A su llegada, encontró a pasajeros desorientados y se enfrentó a escenas desgarradoras mientras evacuaba a los heridos más afectados, incluso niños. Pese a la oscuridad y la falta de recursos inmediatos, coordinaron esfuerzos con las fuerzas de seguridad y la comunidad local para trasladar a los heridos a un hospital de campaña. Ruiz destaca el impacto emocional y físico de la operación, reconociendo la necesidad de apoyo psicológico para superar lo vivido.
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