En la comarca de la Ribera del Órbigo, en León, un conflicto ha surgido tras la modernización del regadío, lo que ha dejado seco el histórico sistema de la Presa de la Tierra, una red de acequias documentada desde 1524. La modernización impulsada por la Comunidad de Regantes y gestionada por SEIASA, que implicó una inversión de más de 12 millones de euros, ha excluido las áreas urbanas que dependían de la antigua infraestructura de agua. Esto ha llevado a que más de 400 vecinos se organicen en una asociación y busquen soluciones judiciales, mientras enfrentan el abandono de huertos y un notable impacto ambiental, incluyendo la pérdida de especies protegidas como el mejillón de río. La batalla por reinstaurar un caudal ecológico mínimo y asegurar el abastecimiento de estas áreas sigue activa, con recursos legales pendientes y propuestas para instalar hidrantes que puedan apoyar al ecosistema local que antes mantenía la centenaria acequia.
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