Aragón ha protagonizado unas elecciones autonómicas en solitario por primera vez, un evento que generaba incertidumbre y elevadas expectativas en la comunidad. Con 991.893 ciudadanos convocados a votar solo para elegir la Presidencia, la participación alcanzaba el 41% a las 14:00 horas. Tras abrir los colegios sin incidentes, el clima templado de Zaragoza incentivó la participación temprana, destacando la presencia de votantes fuera de su comunidad habitual de residencia. El ambiente electoral ha sido palpable en las semanas previas, aunque parece haber tenido poco impacto en la decisión de voto. En localidades como Teruel, la notable movilización de apoderados de Vox, provenientes de diferentes regiones, ha sido motivo de comentarios entre los votantes. Mientras tanto, las calles y centros de votación aragoneses vibran con el deseo de resaltar la importancia de la comunidad, en un intento por visibilizar y resolver los desafíos que enfrenta, como la despoblación en áreas rurales.
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