La presa de Montejaque, en Málaga, ha comenzado a desaguar por sus aliviaderos, alcanzando niveles históricos de agua por primera vez desde su construcción en 1924. Conocida como la presa «fantasma» debido a su incapacidad tradicional para retener agua, el fenómeno ha provocado la evacuación preventiva de casi 200 vecinos en localidades cercanas, ante el riesgo de desbordamiento. La infraestructura, que ha permanecido prácticamente vacía por filtraciones en su terreno kárstico, enfrenta una prueba significativa debido a intensas lluvias recientes. Las autoridades han activado un sistema de control para evitar el desbordamiento, aunque los expertos señalan que, pese a la extraordinaria situación, no hay riesgo de rotura estructural. Esta inesperada operación ha puesto en marcha mecanismos inactivos durante casi un siglo, marcando un hito para una estructura que fue un prometedor proyecto hidroeléctrico nunca realizado.
Leer noticia completa en OK Diario.


