Un incidente en el transporte público de Mallorca ha generado indignación entre los pasajeros al descubrirse que un hombre consumía cocaína a bordo de un autobús de la red interurbana del TIB con destino a Magaluf. El episodio, ocurrido en la primera fila de asientos y cercano al conductor, fue grabado por un testigo y difundido a través de un medio local. La situación ha reavivado las solicitudes por parte de usuarios y empleados para implementar controles más estrictos en estas rutas que conectan Palma con zonas de ocio nocturno. Las acciones del implicado podrían conllevar sanciones severas, ya que la legislación española penaliza el consumo de estupefacientes en espacios públicos con multas significativas y, dependiendo de la cantidad, podría resultar en una condena por tráfico de drogas.
Leer noticia completa en OK Diario.


