El 8 de enero de 2026, se emitió una instrucción conjunta por parte de la Dirección General del Profesorado y Gestión de Recursos Humanos, así como de la Dirección General de Innovación y Formación del Profesorado. Esta instrucción marca un hito significativo en la gestión y formación del cuerpo docente, buscando mejorar la calidad educativa a través de la innovación y el desarrollo profesional continuo.
El documento establece directrices claras para la implementación de programas de formación que se alineen con las necesidades actuales del sistema educativo. Se enfatiza la importancia del desarrollo profesional de los docentes, promoviendo su participación en actividades formativas que no solo enriquezcan su práctica educativa, sino que también fomenten una cultura de colaboración y aprendizaje entre pares.
Uno de los aspectos destacados de esta instrucción es la integración de nuevas metodologías pedagógicas y herramientas tecnológicas que faciliten un ambiente de aprendizaje más dinámico y adaptable a los desafíos contemporáneos. Se propone la creación de espacios de intercambio de buenas prácticas que permitan a los docentes compartir experiencias y estrategias exitosas, contribuyendo así a una mejora continua en la calidad de la enseñanza.
Además, se reconoce la necesidad de atender a la diversidad del alumnado, instando a los docentes a formarse en competencias que les capaciten para abordajes inclusivos y personalizados en el aula. La instrucción subraya la relevancia de formar a los docentes en el uso de recursos educativos accesibles, garantizando que todos los estudiantes, independientemente de sus circunstancias, tengan la oportunidad de alcanzar su máximo potencial.
En términos de gestión, las directrices establecen un marco para la evaluación de las iniciativas de formación, asegurando que estas se alineen con los objetivos estratégicos del sistema educativo. Asimismo, se promoverá la colaboración entre diferentes instituciones educativas y organismos formativos, con el fin de enriquecer las opciones de desarrollo profesional disponibles para el profesorado.
Con esta iniciativa, se busca no solo fortalecer la formación inicial de los docentes, sino también establecer un proceso continuo de aprendizaje que responda a las demandas cambiantes del entorno educativo. La instrucción conjunta del 8 de enero de 2026 representa un paso firme hacia la innovación en la enseñanza, asegurando que los educadores estén equipados con las competencias necesarias para afrontar los retos del futuro.
Fuente: ANPE Andalucía.








