La industria del PC se encuentra en un momento de tensión debido a la escalada de precios de la memoria RAM, un componente crítico que ha duplicado su peso en el costo de fabricación de estos equipos en un corto periodo. HP, durante su reciente informe de resultados, reveló que la memoria representa ahora alrededor del 35 % de su costo total de materiales, frente al 15 % – 18 % registrado en el trimestre anterior. Este aumento significativo no es un fenómeno aislado, sino parte de un contexto de costos dinámicos que afecta a toda la industria.
El aumento de la demanda de memoria, impulsada por las necesidades de infraestructura de Inteligencia Artificial y centros de datos, ha fortalecido la capacidad de fijación de precios de los principales proveedores, dejando al mercado de PCs vulnerable a restricciones de oferta. Las previsiones de los analistas del sector, como TrendForce, refuerzan este sentimiento, indicando subidas récord en los precios contractuales de la DRAM convencional y NAND previstos para el primer trimestre de 2026.
Ante esta presión, los fabricantes enfrentan decisiones complejas respecto a configuraciones de productos, estrategias de inventario y precios al consumidor. La memoria no es un componente trivial en la percepción de valor de un PC, lo que significa que cualquier ajuste, sea en capacidad o en precio, puede afectar significativamente la competitividad de las ofertas en el mercado.
Para HP, el primer trimestre fiscal de 2026 mostró un crecimiento en ingresos del 6,9 %, impulsado principalmente por la venta de PCs. Sin embargo, el aumento en el costo de la memoria y otros componentes ha comenzado a presionar los márgenes operativos de la compañía. En respuesta, HP ha implementado una serie de medidas, como acuerdos de suministro a largo plazo, inventario estratégico y el uso de inteligencia artificial para optimizar su cadena de suministro y planificación.
Además, HP está explorando nuevos proveedores y materiales para reducir el tiempo de homologación y acelerar cambios en las configuraciones de producto. Esta flexibilidad en la cualificación de nuevos componentes se vuelve crucial en un entorno donde los precios de la memoria son volátiles.
El impacto de esta situación podría manifestarse en los precios al consumidor y en la oferta de productos en el mercado. Aunque HP aún no propone un aumento general de precios, ha insinuado que podrían aplicarse ajustes selectivos mediante el incremento de precios en ciertas gamas y modificaciones en las configuraciones, especialmente en modelos de entrada.
Este fenómeno no solo afecta a HP, sino que resuena en toda la industria del PC. Como resultado, se anticipa una posible temporada de aumento de precios o configuraciones menos generosas, en un momento en que los consumidores podrían esperar lo contrario. La manera en la que las empresas gestionen este desafío determinará su capacidad para mantener competitividad en un mercado cada vez más complejo.








